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  • Manuel Ernesto Durán Castro

El sitio del suceso y la Sección de Inspecciones Oculares y Recolección de Indicios




Desde la génesis misma del Organismo de Investigación Judicial esta institución ha tenido como deber la intervención del lugar de los hechos o sitio del suceso. Los artículos 185 y 186 del Código Procesal Penal, así como los artículos 4, 8 y 9, entre otros de la Ley Orgánica del OIJ, hablan de la Inspección y Registro del lugar del hecho, donde se comprobará el estado de las personas, los lugares, las cosas, los rastros y otros efectos materiales existentes, que resulten de utilidad para averiguar el hecho o individualizar a sus autores o partícipes, describiendo detalladamente dicha condición, adicionalmente debe recoger y conservar los elementos probatorios útiles.

En San José, la Sección de Inspecciones Oculares y Recolección de Indicios (SIORI), del Departamento de Investigaciones Criminales, es la encargada del procesamiento e investigación preliminar de los delitos que tienen la particularidad de contar con un lugar de los hechos y la aplicación de las técnicas y procedimientos básicos de campo de que ofrecen las Ciencias Forenses.


Escena del Crimen



Según el International Laboratory Accreditation Cooperation (ILAC), autoridad internacional en Acreditación de Laboratorios y cuerpos de Inspección, el término “Escena del Crimen” es usado para identificar una escena de un incidente antes de establecer si se ha llevado a cabo o no una acción criminal o ilegal.

La escena del crimen no está únicamente restringida al lugar del incidente (Escena del crimen primaria), sino que también incluye áreas donde se llevaron a cabo actos relevantes o relacionados antes o después del incidente (Escena del crimen secundaria). Incluye la investigación de incendios sospechosos, accidentes de vehículos, ataques terroristas e identificación de víctimas de desastres.

Otra definición que nos aporta la International Forensic Strategic Alliance (IFSA), indica que la Escena del crimen es la “ubicación donde se puede localizar evidencia forense relacionada a un crimen”. Una escena del crimen principal denota la escena original o inicial de un crimen, y escenas del crimen secundarios o terciarios denotan escenas del crimen subsecuentes o lugares que contienen pruebas relacionadas a la escena principal.

Inclusive en el libro “Practical Crime Scene Processing and Investigaction” de Ross M. Gardner, en el capítulo 12, “Examination of the Corpe In Situ” consideran que tanto la víctima (viva, herida o fallecida) así como el ofensor, deben de considerarse y tratarse como a un sitio del suceso, desde el punto de vista de que “en ellos es posible la obtención de evidencia”.


Principio de Locard


Ya desde finales del siglo XIX el Dr. Edmond Locard hacía referencia sobre el principio de intercambio de partículas que necesariamente se daba entre el ofensor o victimario y el sitio del suceso, entre el ofensor o victimario y la víctima, y de la víctima con el sitio del suceso o escenario del crimen.

Es así como los elementos constitutivos de esta relación tripartita a la hora de la comisión de un crimen o delito, cobra suma relevancia para la investigación criminal, ya que de acuerdo con este principio de Locard se deben de buscar indicios que vinculen entre sí a estos elementos que son: el sitio del suceso, el victimario, y la víctima.

Tradicionalmente se buscan indicios en el lugar de los hechos de forma muy ardua y amplia, tratando de ubicar, vincular o poner en contacto al victimario con ese lugar, de la misma manera -en los lugares que aplica- se debe de ubicar, vincular y poner en contacto a la víctima con el lugar de los hechos, sobre todo si es ajeno a su entorno, es decir si estuvo en un lugar que usualmente no frecuenta, como por ejemplo en el caso de un secuestro.

Pero de acuerdo con lo que hemos expuesto aquí no acaba nuestra búsqueda, tenemos otras posibilidades de tratar de realizar la vinculación mediante indios o elementos de intercambio de partículas entre la víctima y el victimario, es así como en la víctima vamos a buscar partículas provenientes del victimario; y en sentido contrario, vamos a buscar en el victimario partículas de la víctima, tratando de concretar esta vinculación.


Etapas importantes


En lo que al sitio del suceso se refiere, hay etapas que se deben de cumplir lo mejor posible, debido a que la omisión de algunos detalles de los que se abordará a continuación vendría en detrimento de la eficacia de los resultados del procesamiento.

El escenario del crimen es un espacio dinámico, es decir, a pesar de que no se vea movimiento, está en constante cambio, que nos lo señala la primera regla de oro de la criminalística esbozada por Edmond Locard -El tiempo que pasa la verdad que huye-, los primeros que van cambiando o modificando son los indicios de tipo biológico, que al verse expuestos a diferentes factores ambientales tales como humedad, calor, frío u otros, aceleran su descomposición y pérdida de utilidad para un análisis de laboratorio; de la misma manera, indicios lofoscópicos cuyos factores también inciden en su permanencia en el lugar de los hechos, la deshidratación de los rastros de huellas latentes, -agua, uno de los principales componentes- el viento, entre otros.

Los indicios de tipo químico, con la exposición a estos elementos van perdiendo componentes de su estructura, evaporación de sustancias. Y si nos referimos a elementos físicos también podrían irse perdiendo características útiles para la investigación criminal. Por todo esto es que se hace necesario que los tiempos de respuesta (TR) sean los menores posibles, pues entre mayor sea el intervalo temporal entre el momento de ocurrido el hecho y la intervención del lugar de los hechos, menor será la posibilidad de localizar indicios. Esta relación inversa entre el tiempo transcurrido y cantidad de indicios recuperados hace que los tiempos de respuesta de los equipos de recolección de indicios sean tan relevantes.

Un segundo paso sería la protección del lugar de los hechos que implica un aislamiento de la zona y custodia para que personas o animales no ingresen. Evidentemente los lugares o sitios cerrados presentan más ventajas para cumplir de forma más eficiente con este objetivo, sin embargo los lugares o sitios abiertos representan todo un reto, ya que factores ambientales y antrópicos tienen repercusión en ellos, los del ambiente ya fueron citados, y en el caso de los antrópicos pueden estar relacionados con personas curiosas, familiares, residentes, medios de comunicación, delincuentes oportunistas e incluso los mismos autores tratando de realizar el ocultamiento, modificación o destrucción de elementos probatorios. Esta protección también incluye a los intervinientes de este lugar de los hechos o escenario del crimen, ya que el principio de Locard o principio de intercambio de partículas no sólo aplica a la Víctima y al Victimario que están vinculados al sitio del suceso, sino también a los que intervienen ese sitio del suceso, es decir que la policía y los agentes encargados de procesar el escenario también pueden dejar elementos o partículas en el sitio del suceso, por lo que el uso de Equipo Especial de Protección (EEP), -trajes-guantes-cubrebocas……- son de suma importancia para no agregar elementos externos al escenario del crimen, sin embargo lo más significativo del uso del EEP es la salud e integridad de los agentes que intervienen ese lugar de los hechos, dado que el riesgo biológico es alto.

Previo a iniciar el procesamiento, se debe de realizar una valoración, y establecer una estrategia de abordaje, determinar el ¿qué se va a hacer?, ¿quién lo va a hacer? y ¿cuándo?, lo que se le llama una distribución de tareas, sin embargo, hay una tarea que cumple con un eje transversal del procesamiento, que es la fijación fotográfica del lugar de los hechos. Esta se inicia desde la misma llegada y hasta el soltaje o abandono del sitio del suceso.


Aplicación del método científico para la identidad, integridad y trazabilidad


Es así como se inicia con uno de los principales pasos del método científico como lo es la “observación”, lo cual debe quedar documentado mediante instrumentos que la policía judicial tiene establecidos para la recolección de esta información mediante actas e informes; debe realizar un rastreo o búsqueda de indicios de forma ordenada y sistemática, procediendo a rotular con un indiciador, fijar fotográfica y planimétricamente, proceso mediante el cual se le da identidad al indicio; posterior a esto se procede a la recolección mediante los procedimientos e instrumentos que se tienen establecidos como idóneos por los entes especializados desde el punto de vista técnico científico, es decir lo que establezca por ejemplo el Departamento de Ciencias Forenses en cada una de sus especialidades, en el caso de los cadáveres según lo que estableció el Departamento de Medicina Legal y concretamente la Sección de Patología Forense, en relación con los indicios de tipo lofoscópico o para rastreo lofoscópico, lo que tenga establecido la Oficina del Archivo Criminal, y concretamente la Unidad de Lofoscopía, es decir que los indicios según su naturaleza deben de cumplir con ciertos requisitos para que su recolección sea la adecuada, y que junto con un correcto embalaje -empaquetado- conserve sus características y llegue al laboratorio sin alteraciones, modificaciones o destruido, con esto se cumple con el requisito de integridad.


Subsecuentemente los indicios deben de contar con información del lugar, cuándo y por quien fueron encontrados, así como el momento que pasa de persona en persona o de despacho a despacho, hasta llegar al laboratorio correspondiente donde se realizará el análisis, el contar con controles y registros de todo este recorrido, cumple con el requisito de trazabilidad. De esta manera se requiere cumplir con los requisitos de Identidad, Integridad y Trazabilidad del indicio, para que llegue de la mejor manera y cumpliendo con la Cadena de Custodia.

En artículos posteriores se abordará el proyecto que


se está desarrollando en el tema de la Gestión de Calidad y la norma ISO 17020 aplicada al sitio del suceso y la Sección de Inspecciones Oculares y Recolección de Indicios como uno de los primeros pasos de esa línea del Proceso de Gestión de Calidad, así como otros tópicos relacionados con la intervención del lugar de los hechos.

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